viernes, 3 de junio de 2011

ÑUKE

Son momentos, tu fuerte imagen en mis recuerdos, levantando tu alma desde lo profundo, acariciando penas, falsos amores y disgustos, la esperanza en tus pupilas firmemente aferrada, la voz serena, caminar apresurado. 


Han sido horas de observarte sentada a tu lado, llantos nocturnos, desilusiones cercenadoras de sueños, tus labios silenciados buscando horizontes. Juntas fuimos una por delicados y frágiles años, pobreza, frío, el hambre, los sueños de lucha y tú, guerrera incesante, hermosa fuerza que pusiste en mi sangre, alegrías sencillas, maravillas gigantes, sigue adelante y lucha, no estas sola somos más.

Te recuerdo bonita, sabia, sangrante, mi niñez de tu mano, pinceladas de magia, arte, tu luz, tu piel y tu carne, dulzura de tus palabras ayudando a sanarte, por brújula tus sueños y tu lealtad por equipaje.

Paso a paso forjamos vida cuando todo era desastre, gestamos hogar, amor, futuro, creamos canciones, poemas, historias, creamos familia y camino dejando huella, se borraron los estigmas abriéndose puertas.

La mujer más especial, esa que ama con locura, no teme entregarlo todo, la que se esmera en no dejar morir sus dulces ideales, le vas gritando en silencio al viento que es libre tu corazón, la que aún cree en el humano a pesar de las heridas, tu abrazo sanador llena de paz las almas, la mía, la de los niños a los que dedicas el día a día, la enseñanza una herramienta para surgir y ser mejor.
Mujer maravillosa, gracias por darme tu amor.


sábado, 28 de mayo de 2011

Desorientados todos

Es la incompetencia, la oscuridad interna, abaricia abominable, la sangre en la escalera, el retorcido silencio de la escena quebrada con banales palabras.
La carne congelada, pupilas desorbitadas, paladares resecados, cabezas vaciadas, la vida en fotografías pasando frente a una oscura pantalla rota.
Es como ayer, un misterio visceral, una ola de furia, llanto desesperado, no paro de escribir desoladamente.
!!Ya basta¡¡, ¿no sería mejor sonreír?, ¿donde están las ideas felices?, quizás emigraron hace mucho, siempre cuestionando este deseo de plasmar en palabras las heridas del mundo, deseosa de justicia.

Contraste inesperado

Me impaciento, palabras deseando escapar de mi boca, ocultándome tras un rostro caricaturizado, me lamento, disfrutando sentir veneno en mi pecho, hielo cálido q atraviesa las gargantas, ¿ oscuridad es la q siento?, caminos miles, me fundo, me disuelvo agarrando superficies de falso cielo.

Corriendo, voy corriendo, corazón en sangre, un poco tenso, preguntas agolpadas en las sienes, miradas desconcertantes, reveladoras, estremeciendo mi cuerpo está la pupila ajena, sin darse cuenta de mi respuesta a su aceptado estimulo.

Desaparecer del plano por difusos momentos, cuadros acuarela, voy tan lejos, casi al vacío, me precipito a soltar sensaciones antes anuladas, disfrutando panorámicas angustiosas, recelosa noche de latidos ocultos bajo piel humana.

Cintas sobre firmamento, líneas textuales pintadas en sombra, mi vos no te toca, a ratos te nombra de forma sutil he imperceptible. Giro sin saber hacerlo, momentos se mezclan en oscuros pensamientos, adivino tus tormentos, designios complejos, escritos inconclusos, párrafos revueltos en ahumado ocaso de mar a cielo.

No quisiera lamentos confeccionando absortos momentos, mi alimento, calma, la noche no siempre se revela oscura, ¿a donde vas?, es tarde, quédate a llorar un poco, soltando penas por pavimentos helados, pasillos retratados, nuevamente ocultando mi vergüenza que parece tonta, ajena.

Luna colándose entreabierta por las corneas extasiadas de quien es guiado como un loco, quisiera probar tan solo un poco para no volver muy herida, sangre había en mis sumisas palabras, crueles relatos de princesas felices, amargo chocolate envuelto en nada, tu me miras creyendo adivinar el pensamiento, quédate quieto sin arrebatar mi alma q se retuerce y danza sobre espontáneo e intenso fuego, vivir momentos pariendo poesías, melancolía cuando ocultas tus tristes ojos y escapas a mi impaciente calma, tu piel examina mi danza en silencio, asesino siniestro, violento, arranca el sentido de mi cuerpo dejando la huella de quien se ha ido y no ha vuelto.

lunes, 23 de mayo de 2011

1,2,3 Naracción...

¿Te  a pasado? preguntó ella, y las palabras retumbaron en el silencio,
¿me a pasado? se preguntó él mismo, mientras se daba la vuelta sin responder.
Estaban cansados...tan cansados como para no responder a una simple pregunta, tal vez aquella respuesta suponía mucho compromiso, decidieron flotar un rato, dejando que el silencio llenara los espacios.

El se sacó los zapatos, ella los calcetines (ya estaba descalza) y se miraron buscando algo, juntos subieron a la cama y empezaron a saltar como locos. Que impredecibles somos en algunos momentos cuando el alma necesita
demostrar q existe porque nos olvidamos de ella, de este modo siguieron, se tomaron de las manos, ahora ser reían libremente, y ella preguntó:
¿te a pasado?... el volvió  a callar dejando que las risas apagaran la pregunta.
Era una noche de neblina, se filtraba luz de la calle por la ancha ventana de la habitación, pararon de saltar, se volvieron a mirar, ella no sonrió, algo le preocupaba, pero él no se quiso dar cuenta. Son tantos los momentos en que nos sumergimos demasiado en el yo, maldigo esos momentos (no todos, solo algunos).

Él se recostó sobre la alfombra mirando el techo, ella apagó la luz adivinando lo que seguía  y se tendió a su lado pero al revés también mirando hacia arriba, en el techo de la pieza habían miles de estrellas brillantes, miles de constelaciones para formar, sonrieron levemente sin mirarse el uno al otro, les costaba ser sinceros por temor a no se que (cosa de ellos). Ella recordaba sensaciones, muchas imágenes alojaban y desalojaban su mente rápido, velozmente, mientras él contaba a Dios sus planes de futuro (en silencio, a su modo), el incienso llenaba la habitación, la oscuridad hacía los espacios más grandes y la respiración  chocaba contra la madera pintada. Ambos soñaban con música, diferentes instrumentos, diferentes patrones, diferentes tonos, colores, expresiones, entonces ella dijo: TÚ ERES MÚSICA, YO SOY MÚSICA, TODOS SOMOS MÚSICA... y él rió, después meditó, se sentó, la miró buscando acercamiento, ella estaba en otro lugar, no quiso interrumpir. Así pasó la existencia, si es que la existencia pasa, tal vez ella siempre permanece, así pasaron las estrellas, rotó la luna, rotó la tierra, el sol se alejó y se acercó súbitamente, pero ellos no lo notaron, estaban suspendidos por hilos invisibles de esos que te elevan el alma. 

El hombre necesita despertar, cuestionar, analizar, volar, ¿o no?, tal vez, quedamos en que todo puede suceder.
Hacia frió, sobre la alfombra los dos cuerpos estaban tan cercanos pero a la vez lejanos, en otros mundos, en otras formas. Él estiró su mano para alcanzar la de ella, ella se aferró a sus dedos, lo miró, se contuvo de llorar y siguieron mirando el techo, no se decidían, y ella volvió a preguntar: ¿te a pasado?, él quedó pensando en que ya bastaba de evitar aquella interrogante  que anhelaba ser respondida pronto, así que tosió, meditó y dijo: ¡SI, SI ME A PASADO¡, eso bastó para que ella lo abrazara, toda la confusión se alejó de su mente, así estuvieron mucho rato, lo suficiente como para necesitar cambiar de posición, entonces ella no lloró, él la miró y repitió: ¡ME A PASADO¡. Desaparecieron en ese instante que nunca a existido ni existió porque el tiempo es algo inventado por los hombres, desaparecieron porque jamás existieron más que en mi mente y en la mente tuya, desaparecieron porque aquí concluye la historia sin fin.

Pensamientos de domingo

Golpes secos sobre la fría pared, cortina de espanto cubriendo el silencio, ojos finos que no quieren ver como ventanas empañadas por el deseo oculto.

Una lágrima valiente se desliza sobre restos de sucio maquillaje, eco abrumador que corta los espacios, daga invisible recorriendo recorriendo pensamientos aislados, extraterrestres.

Fasinante escenario en la cumbre del dolor, quien fuera artista pintor, creando un nuevo cuadro sobre el insoportable pasado. Pesa, las horas pesan así como el sol calienta las espaldas de los sin sombra, conteniendo el aliento que desea ser desparramado, anhelado entre labios ajenos que enmudecen tras su ausencia.

Y llega la noche, esa que calla, ni una sonrisa cruza la senda, se desesperan los latidos y bajo la vida hay una dulce letra de canción desconocida, seductora que afina sus notas con el pasar de los años, así yo callo. 


De nada

No es mi cuerpo, no es mi vida, no son mis espacios ni mis alaridos, no es mi calma, no mis pensamientos, no es mi alegría ni me aliento.

Despierto dormida he ingiero regurgitando, grito enmudecida y me río llorando, las agónicas alegrías de los lánguidos momentos, pasadizos del subconsciente que se silencian a cada instante.

Ojos llorando sin lagrimal, corazón que late sin nodo sinusal, voy sintiendo las contracciones provenientes de tu alma, tanteando tus energías acobijadas y comprimidas en recuerdos.

Lenguas adormecidas, disparos secuenciados, locura condicionada, afán de ser vampiros, vampiros de la calma. Sollozante y adornada va la mascara implantada, caminando entre la multitud, pretendemos ser pretendidos, llenando los espacios de comunicación cercenada, puzzles sin piezas y plásticas miradas.

El moño de la inocencia se desarma a toda prisa, prisioneros del espacio, del amor y la codicia, encubierta verdad, detestable laxitud aislante, así se va apagando la luz de mi conciencia.